Promovemos el cambio social a través de la transformación de las personas y las organizaciones

Diez claves que marcarán el voluntariado corporativo de los próximos años

Comparte este artículo:

En el año 2008 celebramos el I Congreso Internacional de Voluntariado Corporativo, tras el cual se generó un decálogo de objetivos sobre cómo impulsar este incipiente fenómeno durante la siguiente década.

Diez años después, y tras una exitosa segunda edición de este congreso el pasado mes de julio, podemos concluir que hemos pasado de una cierta indiferencia a entender y asumir que el voluntariado corporativo es realmente estratégico y fundamental en cualquier organización, tanto pública como privada.

Esto es algo ya ampliamente interiorizado, pero, ¿cómo podemos volver a impulsar el voluntariado corporativo y ponerlo en un nivel todavía más relevante?

Hemos analizado las ponencias y los debates, así como las buenas prácticas y los estudios presentados durante esta segunda edición con el fin de seleccionar diez cuestiones que van a marcar el voluntariado corporativo a lo largo de los próximos años:

1. Partimos de que hay tantas visiones como compañías, por lo que no hay un modelo mejor que otro. Lo que sí es fundamental es que seamos coherentes y valoremos el potencial del voluntariado corporativo como se merece. Redes como Voluntare, que coordinamos desde Voluntariado y Estrategia, facilitan la integración de esa diversidad de visiones.

2. Estamos ante una demanda cada vez mayor de la sociedad y de los profesionales, que exigen trabajar en organizaciones socialmente responsables, que transformen sus entornos y donde se puedan desarrollar no solo como profesionales si no como personas. Ahí, el voluntariado corporativo es crítico.

3. La investigación y profesionalización de la gestión del voluntariado en empresas y ONG ha sido clave para el desarrollo vivido, pero aún se requiere una mayor apuesta por dotar de herramientas, foros de debate, capacitación ofertada en universidades y escuelas de negocio, así como de más investigaciones rigurosas que vuelvan a impulsar el voluntariado corporativo de forma decidida.

4. La capacidad de cambiar las realidades que tiene el voluntariado será otra de las claves de lo próximos años. Transformando nuestras personas transformaremos las organizaciones y la propia sociedad. Para ello es fundamental invertir más en cuidar al máximo la experiencia del voluntario y el impacto que este consigue. Es clave empoderar al voluntario y darle un rol mucho más relevante.

5. Gracias a redes como Voluntare, el dialogo entre empresa y ONG ha madurado significativamente, pero todavía se requiere acercar ambas organizaciones y profundizar en relaciones más estrechas, basadas en la confianza y la profesionalidad. Ante esta nueva forma de relacionarse surgirán iniciativas mucha más ambiciosas, innovadoras, valientes y disruptivas.

II Congreso Internacional de Voluntariado Corporativo, organizado por Voluntare los pasados 2 y 3 de julio.

6. Una de las tareas pendientes en la promoción del voluntariado corporativo es la de extenderlo a la cadena de valor. Existen pequeñas iniciativas que involucran proveedores y clientes en estos programas, pero es clave trabajar de manera mucho más intensa estas relaciones si queremos darle un impulso definitivo, facilitando de este modo una mayor involucración de las pymes.

7. La comunicación va a ser otra de las variables clave para impulsar decididamente el voluntariado; para ello será fundamental contextualizar perfectamente la actividad, ser muy claros en lo que se quiere mostrar y mucha creatividad para que los empleados participen y la sociedad entienda qué estamos haciendo.

8. Las empresas van a asumir que deben buscar intervenir de manera específica allá donde se encuentra el know how de sus personas. De este modo, el impacto social será inmenso y los programas saldrán fortalecidos, al dotarles de una mayor coherencia. Veremos próximamente cómo las empresas ya no solo se unen a ciertas causas, sino que van a customizar las suyas. Esto será clave en las relaciones con su entorno más cercano, y las TICs jugarán un papel fundamental.

9. La colaboración entre empresas debe ser otro de los pilares sobre el que se base el voluntariado corporativo de la próxima década. Si bien ya se dan iniciativas en las que se vislumbra dicha colaboración, falta llevarla a cabo con programas más ambiciosos, con una visión más a largo plazo y con objetivos de impacto claros. El momento exige tener esa altura de miras que facilite este proceso.

10. En los próximos años nos vamos a encontrar a mitad del recorrido para alcanzar la gran meta que suponen los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Esto va a llevar a reflexionar sobre lo conseguido y visualizar lo que queda por recorrer, por lo que es de esperar un notable impulso para alcanzar ciertas metas aún lejanas. La demanda de que el sector privado se involucre más en esa recta final pondrá el voluntariado corporativo en el centro y volverá a suponer un impulso notable, tal y como ocurrió en el año 2015.

Los programas de voluntariado tienen que entusiasmar a los voluntarios, deben poder ser integradores y transformadores, uniendo a empresas y ONG para mejorar el impacto y profundizando en su colaboración. Los voluntarios empiezan a comprender y a demandar más de los programas, conforme van teniendo más experiencia. Asumirlo es absolutamente necesario para evolucionar hacia un voluntariado corporativo de futuro.

Hemos vivido la mayoría de edad del voluntariado corporativo. Ahora ha llegado el momento de madurar y exigir mucho más a empresas y ONG. Voluntare va a estar ahí, jugando el papel que le corresponde, de la mano de todas aquellas empresas, ONG y administraciones públicas que quieran recorrer este camino con nosotros.

Juan Angel Poyatos

Juan Angel Poyatos

Fundador