Hace apenas cinco años, Volies era un proyecto con un equipo reducido y una actividad centrada principalmente en España. Hoy hemos mutliplicado por cuatro nuestro tamaño, convirtiéndonos en una organización internacional formada por más de cuarenta personas de diez nacionalidades, que con presencia en distintos países comparten un mismo propósito: conectar personas y organizaciones para generar impacto social.
Este crecimiento no solo se mide en cifras. También se refleja en las relaciones que hemos construido, en las alianzas que hemos impulsado y en la forma en que hoy acompañamos a empresas y organizaciones sociales para afrontar algunos de los principales retos de nuestro tiempo.
Crecer también implica hacerse nuevas preguntas. ¿Cómo seguimos innovando? ¿Cómo mantenemos nuestra esencia mientras ampliamos nuestra presencia internacional? ¿Cómo construimos una cultura compartida cuando trabajamos desde tantos territorios diferentes?
Con esas preguntas como punto de partida celebramos nuestro Gathering 2026, un encuentro que reunió en Madrid a todo el equipo global de Volies.
Durante varios días compartimos aprendizajes, analizamos la evolución de la organización y reflexionamos sobre el futuro del voluntariado corporativo y las estrategias de impacto social. Pero, sobre todo, el Gathering fue una oportunidad para reforzar aquello que hace posible nuestro trabajo: el vínculo humano.
Porque cuanto mayor es una organización, más importante es cuidar su cultura. Encontrarnos, escucharnos y compartir experiencias nos hace seguir trabajando como un único equipo, aunque estemos en diferentes lugares y realidades. Ya que las mejores ideas y proyectos nacen precisamente de esa diversidad.
Escuchar para seguir aumentando nuestro impacto positivo
El Gathering también sirvió para compartir los resultados de nuestro impacto. Las encuestas que hemos realizado a empresas, organizaciones sociales y personas voluntarias nos muestran altos niveles de satisfacción y nos enseñan lo importante que son el acompañamiento, generar alianzas y la calidad de los proyectos que hacemos.
Pero, más allá de los datos, este ejercicio nos recordó que medir también significa escuchar. Estos datos nos permiten identificar oportunidades para mejorar, lo que forma parte de nuestra manera de trabajar y de nuestro compromiso con la innovación y el aprendizaje continuo. Porque el futuro de Volies no se construye solo con proyectos. Se construye, sobre todo, con las personas que hacen posible cada uno de ellos.
En los últimos años hemos visto cómo también evolucionan las necesidades de las organizaciones con las que trabajamos. Los resultados del V Congreso Voluntare celebrado en Madrid justo un día antes de nuestro Gathering nos muestra como el voluntariado corporativo ya no se ve únicamente como una herramienta para movilizar personas, sino como una estrategia capaz de generar valor para las empresas, fortalecer la relación con la comunidad e impulsar el sentimiento de pertenencia. Y que las acciones tienen que ser intencionales para conseguir una mayor transformación social.
Unos cambios que nos impulsan a seguir innovando, a incorporar nuevas metodologías, a desarrollar herramientas de medición de impacto y a diseñar proyectos cada vez más conectados con los desafíos actuales.
Una marca preparada para una nueva etapa
Durante el Gathering presentamos la evolución de la marca Volies, un paso que va mucho más allá de una actualización visual. Se trata de una nueva expresión de quiénes somos hoy y de la organización que queremos seguir construyendo en los próximos años, de la mano de un nuevo lema internacional: People-Powered Impact.
Más que un eslogan, representa nuestra forma de entender el cambio social. Creemos que el impacto más transformador nace cuando las personas encuentran espacios para colaborar, compartir conocimiento y construir soluciones de manera colectiva. Ese ha sido siempre el propósito de Volies y sigue siendo: ser el motor que impulse a las personas a ser verdaderos agentes del cambio dentro de las organizaciones.
El crecimiento de Volies durante estos últimos años nos ha permitido ampliar nuestro alcance, incorporar nuevos perfiles y trabajar en más territorios que nunca. Sin embargo, el Gathering nos mostró algo que permanece intacto desde nuestros inicios: la convicción de que las personas son el verdadero motor del cambio.
Por eso seguiremos apostando por estos espacios para encontrarnos, fortalecer nuestra cultura y seguir construyendo una organización preparada para acompañar a empresas, organizaciones sociales y comunidades a generar un impacto positivo cada vez mayor.


