Desde Volies —como parte de la oficina técnica de fundación Moeve— hemos coordinado la segunda edición de los talleres de empleabilidad, una iniciativa que sigue creciendo y consolidándose como un espacio práctico para mejorar el acceso al empleo de mujeres en situación de vulnerabilidad.
Tras una primera edición en 2025, el programa evoluciona manteniendo su esencia: ofrecer un entorno realista donde practicar entrevistas, recibir orientación directa y ganar confianza en un momento clave del proceso de búsqueda de empleo.
En esta edición, los talleres se han desarrollado en colaboración con 10 entidades sociales —Mujeres en Zona de Conflicto, Hogar Betania, Fundación Cruz Blanca, Acción Contra el Hambre, Fundación Santa María la Real, Fundación José María de Llanos, Fundación Canaria MAIN, Proyecto Hombre, Fundación Integra y Prolibertas—, con sesiones en Huelva, San Roque, Madrid y Tenerife.
En total, han participado más de 70 personas voluntarias y cerca de 90 mujeres, ampliando el alcance de la iniciativa y reforzando el trabajo en red en distintos territorios.
Del formato a la experiencia: por qué funcionan los talleres de empleabilidad
El formato “speed dating” usado en los talleres de empleabilidad, ya utilizado en la edición anterior, se ha consolidado como una herramienta eficaz para trabajar la empleabilidad desde la práctica.
Cada participante realiza varias entrevistas simuladas con diferentes personas voluntarias, lo que le permite no solo recibir distintos puntos de vista, sino también poner en práctica mejoras en el momento. Esta repetición, en un entorno seguro, convierte la sesión en una experiencia de aprendizaje real y no solo en un ejercicio puntual.
A diferencia de otros espacios más teóricos, aquí el foco está en hacer, probar y ajustar, con un acompañamiento cercano y adaptado a cada persona.
“Muchas de las mujeres que participan nunca han hecho una entrevista o, si la han hecho, no han recibido ningún tipo de "feedback". Aquí pueden practicar sin presión y, sobre todo, escuchar qué están haciendo bien y qué pueden mejorar. Eso les ayuda a irse mucho más seguras.”
El valor del voluntariado: acompañar desde la experiencia
Uno de los elementos clave del programa es el papel de las personas voluntarias. No es necesario contar con experiencia en selección: el valor está en compartir una mirada profesional, escuchar y generar un espacio de confianza.
Para ello, todas las personas participantes cuentan con una formación previa online, donde se comparten pautas prácticas para facilitar las dinámicas y acompañar mejor a las mujeres durante las sesiones.
Este enfoque permite que el voluntariado acerque de forma sencilla y realista cómo funcionan los procesos de selección, generando un aprendizaje útil y aplicable.
Una iniciativa que se consolida
Esta segunda edición no solo amplía el número de participantes y territorios, sino que refuerza la idea de que este tipo de iniciativas funcionan cuando se sostienen en el tiempo.
El trabajo conjunto con las entidades sociales permite adaptar cada sesión a las necesidades reales de las participantes, mientras que la implicación del voluntariado aporta una capa de realidad difícil de replicar en otros formatos.
Más allá de los números, lo que se construye en cada sesión es un espacio donde practicar, equivocarse sin presión y salir con más herramientas y confianza para afrontar procesos reales.
“Participar en este voluntariado ha sido una experiencia profundamente gratificante. No solo hemos podido acompañar y apoyar a estas mujeres en su proceso de búsqueda de empleo, sino que también nosotros nos llevamos un aprendizaje invaluable. Ha sido una auténtica lección de vida, un acercamiento a realidades que a menudo pasan desapercibidas y que nos ha hecho reflexionar y crecer tanto a nivel personal como profesional. Sin duda, ha sido un intercambio enriquecedor en el que todos hemos ganado”.
Margarita Postigo, voluntaria en Huelva
Desde Volies seguimos acompañando a fundación Moeve en el desarrollo de este tipo de iniciativas, que combinan voluntariado corporativo y empleabilidad con un enfoque práctico y centrado en las personas.
Porque cuando el aprendizaje se conecta con la experiencia real, las oportunidades dejan de ser algo abstracto y empiezan a tomar forma.


