Los proyectos de innovación social en las empresas están transformando la manera en que desarrollan talento, fortalecen equipos y construyen culturas más inclusivas. Hace unos días tuvimos la oportunidad desde Volies de facilitar una experiencia de teambuilding que nos recordó por qué la innovación social en las empresas es un motor tan potente para el desarrollo de talento dentro de las organizaciones.
Qué es la innovación social en las empresas
Cuando hablamos de innovación social en las empresas nos referimos a un enfoque estratégico que integra la generación de impacto positivo en la sociedad dentro del propio modelo de negocio. Se trata de cocrear para transformar necesidades desatendidas en oportunidades de negocio, mejorando la reputación y fortaleciendo el tejido social.
Cuando una organización incorpora la innovación social de forma transversal, convierte los desafíos sociales en oportunidades de crecimiento sostenible, al tiempo que fortalece la empresa en aspectos clave como la competitividad, la reputación, y la mejora del talento.
Innovación social en las empresas y desarrollo de talento: el caso práctico de Meliá
En esta ocasión desde Volies, en colaboración con la Fundació Finestrelles, planteamos una dinámica tipo escape room inclusivo para un equipo de directivos de Meliá Hotels International junto a personas con discapacidad. En el diseño teórico, sobre el papel, era una gran oportunidad para desarrollar y potenciar habilidades gerenciales, mejorar el trabajo en equipo y la comunicación, fomentar una cultura de responsabilidad social corporativa y, al mismo tiempo, favorecer la inclusión social.
En la práctica, fue más allá de lo planteado teóricamente, convirtiéndose en un espacio de aprendizaje emocional, relacional y profundamente humano. Logramos comprobar, una vez más, que cuando diseñamos metodologías con intención social en la empresa, las personas se muestran más abiertas, más curiosas y muy dispuestas a conectar desde su autenticidad.
Cada persona llega a estas sesiones con su propia historia, con su equipaje invisible: responsabilidades, miedos, cansancio, expectativas o incluso la sensación de no tener tiempo para “una actividad más”. Pero es precisamente ahí donde comienza la dinámica: en reconocer a quienes participan desde su humanidad, antes que desde sus roles profesionales. Esa mirada cambia todo. Se transforma la forma en que colaboran, en que escuchan y en la que se relacionan dentro de este espacio.
Diversidad e inclusión como motor de aprendizaje colectivo
Desde el comienzo, el escape room inclusivo nos sacó de la zona de confort y, de repente, habilidades como la empatía, la comunicación, la adaptabilidad y la colaboración dejaron de ser conceptos para convertirse en experiencias reales. La presencia de personas con discapacidad nos mostró, sin discursos, que la diversidad amplía la perspectiva del equipo, enriquece las dinámicas y potencia el aprendizaje colectivo.
En la facilitación vimos y aprendimos cómo cada grupo con el que trabajamos sea en estrategia, teambuilding, desarrollo de proyectos, alianzas o trabajo comunitario, está vivo: respira, se emociona, se silencia por momentos, hace pausas e incluso se libera y surge la magia. Surgen las mejores ideas y experiencias que quedan en la memoria, no solo de los participantes. En las personas que facilitamos la dinámica también queda un aprendizaje enorme, una huella, un recuerdo y mucha gratitud por lo vivido y lo aprendido.
Cuando los proyectos de innovación social humanizan el aprendizaje
A veces olvidamos que lo que aparentemente es un simple juego puede abrir conversaciones profundas y generar conexiones duraderas. Y aquel día lo vimos con claridad: se rompieron etiquetas, se fortalecieron vínculos y se creó un espacio donde todos, desde realidades distintas, pudimos aprender unos de otros.
Como facilitadoras nos llevamos un recuerdo valioso: cuando una experiencia inspira, transforma o ayuda a mirar la realidad desde otro lugar, ahí es donde el talento realmente crece. Así lo vivieron y compartían desde la empresa:
"En Meliá creemos que el desarrollo no debería hacernos solo mejores profesionales, sino también mejores personas. Porque, al final, el verdadero talento no se mide únicamente por lo que sabemos hacer, sino por el impacto que dejamos en los demás".
Gabriel Canaves, Chief HR Officer de Meliá Hotels International
Este teambuilding no solo fue una actividad para fortalecer competencias; fue una experiencia que humanizó el aprendizaje. Y cuando la innovación social en las empresas se vive así, desde la humanidad y no solo desde la teoría, deja de ser una metodología para convertirse en una verdadera oportunidad de transformación.


